Un nuevo comienzo
HabĂa una vez una pequeña niña llamada SofĂa. SofĂa tenĂa cuatro años y era su primer dĂa de escuela. Se sentĂa un poquito nerviosa, pero tambiĂ©n muy emocionada. Mamá le habĂa dicho que la escuela era un lugar especial donde aprenderĂa cosas nuevas y harĂa amigos.
"Mamá, ÂżquĂ© haremos en la escuela?" preguntĂł SofĂa mientras caminaban hacia el edificio grande y colorido.
"En la escuela, jugarás, dibujarás, cantarás canciones y conocerás a otros niños. ¡Será muy divertido!" contestó mamá con una sonrisa.
Cuando llegaron, la maestra, la señora Ana, esperaba en la puerta. "¡Hola, SofĂa! ¡Bienvenida a la escuela!" dijo la señora Ana con una voz suave y amable.
Un dĂa lleno de descubrimientos
SofĂa entrĂł a la clase y vio a otros niños jugando con bloques de colores. Se acercĂł a un grupo donde estaban Luis y Marta, quienes construĂan una torre muy alta.
"ÂżPuedo jugar con ustedes?" preguntĂł SofĂa tĂmidamente.
"¡Claro!" dijo Luis. "Ayúdanos a poner más bloques para que la torre sea más alta."
SofĂa sonriĂł y empezĂł a poner bloques cuidadosamente. SentĂa que cada bloque la hacĂa un poco más segura y feliz.
DespuĂ©s de jugar, la señora Ana les dijo que era hora de la canciĂłn. Todos se sentaron en cĂrculo y cantaron una canciĂłn sobre los colores del arcoĂris. SofĂa se uniĂł, y aunque no sabĂa todas las palabras, disfrutĂł escuchando las voces de sus nuevos amigos.
"¡QuĂ© bonito cantas, SofĂa!" dijo Marta cuando terminaron.
"Gracias, Marta. TĂş tambiĂ©n cantas muy bien," respondiĂł SofĂa, sintiĂ©ndose muy contenta.
El final de un buen dĂa
Cuando llegĂł la hora de volver a casa, la señora Ana les leyĂł un cuento sobre un osito que iba al bosque a buscar miel. SofĂa escuchĂł atenta, abrazando a su nuevo peluche, un conejito que habĂa encontrado en la clase.
Al salir de la escuela, mamá estaba esperándola. "ÂżCĂłmo te fue hoy, SofĂa?" preguntĂł mamá, abrazándola fuerte.
"¡Fue muy divertido, mamá! Jugué con Luis y Marta, cantamos una canción y la señora Ana nos contó un cuento."
"Me alegra mucho, SofĂa. Estoy muy orgullosa de ti," dijo mamá, dándole un beso en la frente.
SofĂa sonriĂł, sintiĂ©ndose feliz y segura. SabĂa que mañana volverĂa a la escuela, y que cada dĂa serĂa una nueva aventura llena de aprendizajes y amigos.