Capítulo 1
En un pequeño colegio, había cuatro amigos: Leo, Tomi, Sam y Nico. Todos tenían casi cuatro años. Leo era muy rápido, Tomi adoraba pintar, Sam siempre racontaba historias y Nico era un niño muy especial. A veces usaba una silla de ruedas, pero eso no le impedía jugar y reír con sus amigos.
Un día, la maestra Clara dijo: “Hoy haremos un proyecto especial. Vamos a crear un mural en la pared del patio”. Todos los niños estaban emocionados.
“¡Sí, un mural! ¡Qué divertido!” gritó Tomi. “Voy a usar muchos colores”.
“Yo puedo contar historias sobre lo que pintamos”, dijo Sam con una gran sonrisa.
Leo, que siempre quería ayudar, dijo: “Y yo puedo correr para traer más pinturas”.
Nico miró a sus amigos y sonrió. “Yo puedo dibujar algo con mis manos. ¡Vamos a hacerlo juntos!”
Capítulo 2
Los cuatro amigos se pusieron a trabajar. Tomi empezó a pintar un gran sol amarillo. “Este sol será muy brillante”, dijo mientras llenaba su pincel de pintura.
“¡Mira cómo brilla!” exclamó Leo, mientras corría de un lado a otro trayendo más colores. “Necesitamos un árbol también”.
Nico, aunque estaba en su silla, dibujó un enorme árbol con sus manos. “Este árbol tiene muchas hojas verdes”, dijo con alegría.
Sam empezó a contar una historia sobre un día en el bosque. “Había una vez un árbol muy grande que hablaba con los pájaros”, narró. “Y el sol siempre sonreía”.
Los amigos se divertían mucho. La maestra Clara los miraba con cariño. “Están haciendo un gran trabajo, chicos”, les dijo. “Recuerden que lo más importante es trabajar juntos”.
Capítulo 3
El mural se llenó de colores. Todos los niños del colegio pasaban y admiraban su obra. “¡Qué bonito!” decía uno. “¡Qué creativo!” decía otro.
“Nos quedó genial”, dijo Tomi, orgulloso de su sol.
“Sí, lo hicimos juntos”, respondió Leo.
Nico, con una gran sonrisa, dijo: “Me encanta que todos hayamos ayudado. ¡Es nuestro mural!”
Al final del día, la maestra Clara organizó una pequeña fiesta. “Hoy celebramos su gran trabajo. Ustedes son un equipo increíble”, dijo.
Los amigos se abrazaron y se rieron. Aprendieron que trabajando juntos, podían crear cosas maravillosas. Y así, en su pequeña escuela, los cuatro amigos se hicieron aún más cercanos, llenos de alegría y creatividad.