Un nuevo amigo en la escuela
En la escuela de Carlota, todo era muy divertido. Carlota tenía tres años y le encantaba jugar con sus amigos. Un día, la maestra dijo:
—Hoy tenemos un nuevo amigo. Se llama Lucas.
Lucas era un niño nuevo y se veía un poco tímido. Carlota se acercó y le dijo:
—¡Hola, Lucas! ¿Quieres jugar conmigo?
Lucas sonrió y respondió:
—Sí, me gustaría mucho.
Carlota mostró a Lucas todos sus juguetes favoritos. Había bloques de colores, pelotas suaves y muñequitos de peluche.
Descubriendo juntos
Durante el recreo, Carlota y Lucas se sentaron juntos a comer su merienda. Carlota le ofreció una galleta y Lucas dijo:
—¡Gracias, Carlota! Eres muy amable.
Carlota se sintió feliz de compartir y le dijo:
—Es divertido tener nuevos amigos.
Más tarde, la maestra los llamó para hacer una actividad. Tenían que dibujar algo bonito. Carlota le preguntó a Lucas:
—¿Qué te gustaría dibujar?
Lucas pensó un poquito y dijo:
—Me gusta dibujar flores.
Carlota sonrió y dijo:
—¡A mí también! Vamos a hacer un dibujo juntos.
Un día especial
Cuando llegó la hora de volver a casa, Lucas se despidió de Carlota y le dijo:
—Hoy fue un día muy bonito. Gracias por ser mi amiga.
Carlota respondió con una sonrisa:
—Me alegra que estés aquí, Lucas. Nos vemos mañana.
Al día siguiente, Lucas ya no estaba tan tímido. Se unió a los juegos con todos los niños y se divirtió mucho. Carlota aprendió que ser amable y compartir puede hacer que todos se sientan felices.
Desde entonces, Carlota y Lucas fueron grandes amigos. Aprendieron juntos, rieron y jugaron, y cada día en la escuela fue una nueva aventura.
Y así, Carlota entendió que la escuela es un lugar para aprender, compartir y, sobre todo, hacer amigos. Fin.