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Cuento de pequeños investigadores 3/4 años Lectura 3 min.

El caso de la galleta rodante

Cuando a Lía le desaparece su galleta, ella y sus amigos Tom y Sami se convierten en pequeños detectives y siguen migas y huellas para descubrir qué pasó, encontrando pistas y sorpresas en el camino.

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Hay tres niños: Lía, 3 años, niña de cabello castaño corto con un mechón grande, vestido rosa pálido y lazo, sostiene una lupa de juguete y mira hacia una mesa a su derecha; Tom, 3 años, niño de cabello rubio alborotado, botas azules y jersey verde, a la izquierda de Lía con la mano en el pecho como un pequeño detective; Sami, 3 años, piel morena y cabello rizado negro, con una pequeña mochila roja, detrás de ellos inclinando la cabeza y aplaudiendo entusiasmado. En un patio luminoso de casa con suelo de madera claro, alfombra colorida, mesa baja redonda a la derecha cubierta de migas, sofá beige y cortina crema parcialmente corrida con un rayo de sol diagonal. Los tres siguen una línea de migas brillantes que conduce a una conejita de peluche cerca de la cortina: Pipa la peluche tiene las patas cubiertas de migas, sonríe y hay una notita arrugada a su lado, mostrando el descubrimiento alegre. reportar un problema con esta imagen

Era una mañana brillante. El sol jugaba en la ventana. Tres amigos se reunieron en el patio. Los tres tenían tres años. Se llamaban Lía, Tom y Sami.

Lía vio algo en la mesa. "¡Mi galleta desapareció!" dijo con ojos grandes. La galleta era de chocolate y redonda. Lía estaba triste. No quería llorar. Tom puso una mano en el corazón. "Somos detectives", dijo. Sami aplaudió. "¡Vamos a buscar pistas!"

Los tres se armaron con lupa de juguete. Lía llevaba una cinta rosa. Tom llevaba botas azules. Sami tenía una mochila pequeña. Caminaron juntos. Buscaron pistas con calma. Miraron la mesa. Miraron el suelo. Miraron la puerta.

Primera pista: migas pequeñas. "Mira," dijo Tom. Señaló las migas. Eran como estrellas pequeñas. "¿De quién son?" preguntó Lía. Sami dijo: "Sigamos las migas."

Caminaron despacio. Las migas formaban una línea. La línea iba hacia la sala. "Ssshhh", susurró Tom. Pasaron por el sofá. Sami saltó para ver detrás del cojín. No había galleta. Solo migas.

Segunda pista: huellas de manos. Eran pequeñas y suaves. "Huellas de dedos", dijo Lía. Las huellas tenían chocolate en los dedos. "¿Quién tiene chocolate?" preguntó Sami. Los tres miraron sus manos. Tom frotó sus dedos. No, Tom no tenía chocolate.

Tercera pista: una risita. Muy bajita. "¿Escuchaste?" preguntó Lía. "Sí", dijo Tom. Fue una risita detrás de la cortina. Los tres se acercaron. Sami abrió la cortina con cuidado. Y allí estaba Pipa, la conejita de peluche, con las patas llenas de migas. Pipa sonreía porque la galleta estaba cerca.

"Pero Pipa no come galletas", dijo Lía. Pipa tenía un papel en la pata. Era una nota. La nota decía: "La galleta rodó. No es un secreto. ―Papá". Todos rieron.

Lía respiró hondo. "¿Entonces quién tomó mi galleta?" preguntó. Tom miró la cocina. La puerta de la galleta estaba abierta. Papá estaba en la cocina con manos limpias. "Perdón", dijo Papá. "Saqué la galleta para ponerla en un plato y se rodó. No quise hacerte triste."

Lía sonrió. "Gracias por decir la verdad", dijo. Papá pidió disculpas y ofreció otra galleta. Lía aceptó una galleta nueva. La galleta estaba tibia y dulce. Los tres amigos compartieron y comieron juntos.

"Resolver misterios es divertido", dijo Sami. "Y ser honestos es importante", añadió Tom. Lía abrazó a Pipa. La tarde se volvió suave. El sol bajó. Todos estaban contentos y en paz. Fin.

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Brillante
Que tiene mucha luz o que refleja la luz como algo muy claro.
Patio
Lugar afuera de la casa donde los niños pueden jugar.
Desapareció
Cuando algo ya no está y no se puede ver más.
Detectives
Personas que buscan pistas para descubrir qué pasó.
Lupa
Vidrio pequeño que hace las cosas más grandes para ver detalles.
Migas
Pequeños pedazos de comida, como trozos de galleta.
Susurró
Hablar muy bajito, con voz pequeña para que pocos escuchen.
Cojín
Almohada blanda que está en el sofá para apoyar la espalda.
Huellas
Marcas que dejan manos o pies cuando pasan por un lugar.
Risita
Risa pequeñita y suave, no muy fuerte.
Con cuidado
Hacer algo despacio y atento para no romper ni lastimar nada.
Secreto
Algo que se guarda sin decírselo a todo el mundo.
Respiró
Tomar aire y soltarlo para calmarse o seguir hablando.
Tibia
Que no está ni fría ni caliente, una temperatura suave y cómoda.
Misterios
Cosas que no se entienden al principio y hay que descubrir.
Honestos
Decir la verdad y comportarse bien con los demás.
Compartieron
Dar parte de lo que tienes a otras personas para que coman o jueguen juntos.
Suave
Algo blando o tranquilo, que no es áspero ni fuerte.

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