Capítulo 1: El Misterio de las Galletas Perdidas
Martín tiene 4 años y es detective. Lleva una lupa de juguete y una gorra azul. Está en casa con su perrito Tico y su hermana Ana. Hoy hay un misterio en la cocina.
Mamá dice: “Martín, faltan galletas. ¿Me ayudas a buscar?”
Martín sonríe, coge su lupa y dice: “¡Sí, mamá! ¡Detective Martín en acción!”
Tico mueve la cola. Ana ríe y dice: “¡Yo ayudo!”
Martín mira a su alrededor. Ve migas en el suelo. “Hmm, ¿dónde llevan las migas?”, pregunta Martín.
“¡Sigamos las migas!”, dice Ana.
Martín empieza a contar los pasos en voz alta. “Uno, dos, tres, cuatro pasos… ¡Las migas suben la escalera!”
Tico los sigue, moviendo la cola. Martín cuenta: “Un escalón, dos, tres, cuatro escalones… ¡cinco!”.
Las migas llegan al cuarto de juegos. Martín sonríe: “Vamos bien, equipo.”
Capítulo 2: La Pista Secreta
En el cuarto de juegos, Martín ve más migas. Busca con su lupa. Hay una caja de colores en el rincón. Martín pregunta: “¿Quién está en la caja?”
La caja se mueve un poco. “¡Es mi osito!”, ríe Ana.
Tico huele la caja y ladra flojito.
Martín mira dentro. Ve el paquete de galletas abierto y dos galletas mordidas. Hay un dibujo de Tico y Ana hecho con tiza al lado.
Martín piensa. Mira a Ana. “¿Fue el osito? ¿O fue Ana?”, pregunta sonriendo.
Ana se tapa la boca y dice: “Yo tenía hambre…”
Martín ríe. “¡Misterio resuelto! Pero la próxima vez, pide a mamá, ¿sí?”
Mamá entra y ve a los niños. “¡Buen trabajo, detectives!”, dice, sonriendo.
Capítulo 3: Un Final Dulce
Mamá reparte las últimas galletas. Todos, incluso el osito y Tico, reciben un trocito.
Martín dice: “Hoy resolvimos un misterio juntos. ¡Eso es trabajo en equipo!”
Ana abraza a Martín.
Tico mueve la cola muy feliz.
Juntos, limpian las migas. Luego juegan y ríen. El día termina tranquilo. Martín piensa: “Ser detective es divertido cuando ayudamos y compartimos.”