Capítulo 1: Un paseo en la ciudad brillante
Es la mañana en la ciudad del futuro. Las casas son grandes y tienen formas redondas. Los techos cambian de color con el sol. Hay muchas flores en los jardines de los techos. Todo es tranquilo, todo es bonito.
Alma es una niña pequeña. Tiene tres años y unos rizos oscuros. Le gusta mucho caminar con su mamá por las calles. Hoy, Alma lleva su mochila azul. Su mamá sonríe y dice: "Hoy es un día especial, Alma."
En la ciudad, todos viven juntos y se ayudan. Los edificios se mueven un poco para dejar pasar la luz. Hay caminos brillantes que muestran por dónde caminar. En cada esquina hay un pequeño robot que saluda: "¡Hola, bienvenida!"
Alma mira alrededor. Le gusta ver los colores. Hay flores en los techos y en las paredes. De repente, Alma ve algo volando. Es un robot-colibrí. Sus alas brillan con luz azul y dorada. El robot se acerca a una flor y la toca suavemente.
"¡Mira, mamá!", dice Alma. "Un colibrí robot. Es bonito."
La mamá de Alma dice: "Sí, ayuda a las flores a crecer. Es muy bueno."
El robot-colibrí zumba y vuela muy rápido. Va de flor en flor. Alma lo sigue con los ojos. Siente curiosidad. Quiere ver más de cerca.
En la mochila de Alma hay un pequeño imán. El imán es especial, tiene forma de estrella y sirve para recordar las reglas de la ciudad. Muestra dibujos: una mano ayudando, dos niños jugando juntos, una flecha para cruzar por el paso.
Alma recuerda lo que dice mamá: "Las reglas nos ayudan a estar bien juntos."
Capítulo 2: El robot-colibrí y la estrella imán
Alma y su mamá suben a la azotea. El ascensor es suave y hace un sonido alegre. En la azotea hay un jardín muy bonito. Las flores se mueven con el viento. El robot-colibrí está allí, tocando una flor amarilla.
Alma se acerca despacio. El robot no se asusta. Zumba y la mira con sus ojos redondos.
Alma dice: "Hola, colibrí. ¿Te gustan las flores?"
El robot hace un pequeño pitido. Parece que dice sí.
De pronto, Alma ve algo. Un cartel en la entrada del jardín está apagado. Es el letrero de "Bienvenida". Normalmente, brilla y dice "¡Bienvenida, amiga!". Hoy está oscuro.
Alma se siente un poco preocupada. Mira a su mamá.
La mamá le dice: "¿Quieres ayudar a encender el letrero?"
Alma asiente con la cabeza. "Sí, quiero ayudar."
Recuerda su imán de estrella. Lo saca de la mochila. El imán tiene un dibujo de una niña ayudando. Alma piensa: "Si ayudo, todo puede estar bien."
Se acerca al letrero. Busca un botón. El robot-colibrí se acerca también. Alma pone la estrella imán cerca del letrero. El robot-colibrí toca la estrella con su pico brillante.
Entonces, el letrero hace "clic". Se enciende una luz rosa y amarilla. El letrero dice: "¡Bienvenida, Alma! Gracias por ayudar."
Alma sonríe. El robot-colibrí zumba feliz. La mamá de Alma aplaude suave.
Capítulo 3: Todos juntos en la ciudad
Ahora el jardín está lleno de luz. Las flores abren sus pétalos. El robot-colibrí baila en el aire. Alma siente alegría. Ha ayudado al jardín y al letrero.
Mamá dice: "Ves, cuando seguimos las reglas y ayudamos, todo es mejor."
Alma abraza su imán de estrella. Dice: "Me gusta ayudar."
El robot-colibrí zumba y da vueltas alrededor de Alma.
"Gracias, colibrí", dice Alma. "Eres mi amigo."
Abajo, en la calle, más niños miran el letrero. Todos leen "¡Bienvenida!" y sonríen. Alma los saluda con la mano.
Mamá dice: "La ciudad es bonita porque todos cuidamos de ella juntos."
El sol brilla sobre la ciudad modular. Los techos cambian de color. Las flores bailan con el viento. Alma se siente feliz y segura.
Antes de bajar, Alma mira su imán de estrella. Piensa: "Recordar las reglas ayuda a todos."
El robot-colibrí vuela alto y hace un pequeño giro. El jardín se queda tranquilo y alegre.
Alma baja con su mamá. Siente el calor de la mano de mamá. En el camino, los robots saludan. La ciudad es un lugar para todos.
Al final del día, Alma guarda su estrella imán en la mochila. Sabe que mañana será otro día bonito en la ciudad brillante. Y siempre habrá flores, robots y amigos para ayudar.
La noche llega con luces suaves. El letrero de "Bienvenida" sigue encendido. Todos en la ciudad duermen tranquilos, sabiendo que juntos cuidan su hogar.