En un zoolĂłgico, un cocodrilo llamado Caco soñaba con aventuras. Una noche, cuando todos dormĂan, Caco dijo: “¡Voy a salir!”.
Caco se deslizó fuera de su estanque. “¡Hola, amigos!” gritó. Un loro colorido voló sobre él. “¿Dónde vas, Caco?” preguntó el loro. “¡A la jungla!” dijo Caco emocionado.
Caco y el loro, que se llamaba Lolo, se hicieron amigos. “Vamos a buscar algo divertido,” dijo Lolo. “¡SĂ!” gritĂł Caco.
De repente, vieron a un elefante en la niebla. “¡Hola, Elefante!” dijo Caco. “¿Quieres venir?” El elefante, llamado Efi, sonriĂł. “¡SĂ, pero tengo sed!”
Caco, Lolo y Efi caminaron hacia un rĂo. En el rĂo, conocieron a una rana saltarina. “¡Salta conmigo!” dijo la rana. “¡Soy Rani!”.
Caco, Lolo, Efi y Rani jugaron todo el rato. “¡Salta! ¡Nada! ¡Baila!” gritĂł Rani. Todos se reĂan. “¡Esto es divertido!” dijo Caco.
De repente, escucharon un ruido. “¿Qué es eso?” preguntó Lolo. “¡Oh, no! ¡Es un pato que canta!” dijo Rani. “¡Es un pato loco!”
El pato, llamado Pato PĂo, empezĂł a bailar y cantar. “¡Cuac, cuac, cuac!” gritĂł. Todos rieron y se unieron al baile. “¡Esto es una fiesta!” dijo Efi.
Pero de repente, un león apareció. “¿Qué hacen ustedes?” preguntó el león con voz fuerte. Todos se asustaron. “¡Estamos bailando!” dijo Caco temblando. “¡Bailar es divertido!”
El leĂłn pensĂł un momento. “¿Bailar? ¡Me gusta bailar!” dijo. “¡Únanse a mĂ!”
AsĂ, todos bailaron juntos. Cocodrilos, loros, elefantes, ranas y el leĂłn bailaron. “¡QuĂ© divertido!” gritĂł Caco.
Cuando la luna brilló, Caco dijo: “Es hora de volver.” Todos se despidieron. “¡Hasta mañana!” gritaron.
Caco regresó a su estanque, sonriendo. “¡Qué aventura!” dijo. Se durmió feliz, soñando con más amigos y más bailes.