En la jungla vive un mono llamado Tito. Tito es un mono muy divertido y siempre tiene ideas locas. Un día, Tito decidió que quería comer plátanos. Pero no cualquier plátano, quería los plátanos dorados que están en la cima del árbol más alto.
“¡Voy a conseguir esos plátanos!” gritó Tito. Saltó y saltó, pero no podía alcanzar el árbol. Entonces, vio a su amigo el loro. “¡Loro! ¿Puedes ayudarme?” preguntó Tito.
“¡Claro que sí!” respondió el loro. “Voy a volar y empujar el árbol.”
El loro voló alto y empujó el árbol, ¡pero el árbol no se movió! En cambio, una ardilla apareció. “¿Qué hacen ustedes?” preguntó la ardilla.
“¡Queremos plátanos!” dijeron Tito y el loro al mismo tiempo.
“Yo tengo una idea,” dijo la ardilla. “Contemos hasta tres y saltamos todos juntos.”
“¡Buena idea!” dijo Tito. “Uno, dos, tres… ¡SALTAR!”
Los tres saltaron al mismo tiempo. ¡Pum! Cayeron todos en una montaña de hojas. Se rieron tanto que olvidaron los plátanos.
“¡Esto es más divertido que plátanos!” dijo Tito mientras reía. Y así, Tito, el loro y la ardilla pasaron la tarde jugando y riendo en la jungla.