CapĂtulo 1: Un dĂa en el parque
Tomás es un niño de cuatro años. Le gusta mucho ir al parque con su mamá. Siempre lleva su pelota roja, porque le encanta correr y jugar. Un dĂa, cuando el sol brilla en el cielo y los pájaros cantan, Tomás va al parque como siempre.
La mamá de Tomás lo toma de la mano y juntos caminan hasta el tobogán. AllĂ ven a otros niños jugando. Tomás mira a su alrededor y ve a una niña nueva. Ella está sentada en un columpio, balanceándose muy despacito. La niña se llama SofĂa. A su lado está su papá, que la ayuda a balancearse.
Tomás se acerca, curioso. Quiere conocer a SofĂa. Le dice:
—¡Hola! Me llamo Tomás. ¿Quieres jugar con mi pelota?
SofĂa sonrĂe, pero no le contesta enseguida. Ella mueve las manos y mira a su papá. Su papá le sonrĂe y le dice:
—SofĂa no habla mucho, Tomás. Ella se comunica de otra manera, con gestos y sonrisas. Pero sĂ quiere jugar.
Tomás no entiende bien. Nunca ha conocido a una niña como SofĂa. Observa cĂłmo ella se rĂe y aplaude cuando la pelota rueda hacia ella. Tomás se siente un poco confundido, pero quiere ser amable.
—¿Jugamos juntos? —pregunta Tomás, acercando la pelota a SofĂa.
SofĂa da palmadas y sonrĂe mucho. Tomás se siente contento.
La mamá de Tomás le dice al oĂdo:
—Recuerda, Tomás, todos somos diferentes. Lo importante es ser amables y compartir.
Tomás asiente y dice en voz baja:
—SĂ, mamá, quiero ser su amigo.
CapĂtulo 2: Descubriendo juntos
Tomás y SofĂa empiezan a jugar despacito. Tomás rueda la pelota hacia SofĂa, y SofĂa la empuja de regreso con su mano pequeña. A veces, SofĂa aplaude cuando atrapa la pelota. Tomás rĂe. Al principio, Tomás quiere correr y saltar mucho, pero SofĂa juega más despacio. Al ver esto, Tomás decide sentarse cerca de ella.
—¿Te gusta la pelota? —pregunta Tomás.
SofĂa sonrĂe y toca la pelota suavemente.
—Le gusta mucho, Tomás —dice el papá de SofĂa—. SofĂa juega diferente, pero tambiĂ©n se divierte.
En ese momento, llega Pedro, un amigo de Tomás.
—¿Quién es ella? —pregunta Pedro.
—Se llama SofĂa. Juega con nosotros.
Pedro observa y pregunta:
—¿Por quĂ© SofĂa no habla?
Tomás mira a su mamá y luego a Pedro.
—SofĂa habla con las manos y con su sonrisa —dice Tomás.
La mamá de Tomás agrega:
—A veces, las personas se comunican de diferentes formas. Lo importante es escucharlas y respetarlas.
Pedro piensa un momento y sonrĂe.
—¡Hola, SofĂa! —dice Pedro, saludando con la mano.
SofĂa sonrĂe y saluda de vuelta. Tomás se siente feliz. Todos se sientan juntos en el cĂ©sped. Juegan a empujar la pelota y a hacer sonidos divertidos. RĂen mucho.
CapĂtulo 3: Aprender y aceptar
Después de jugar, los niños se sientan a descansar. Tomás tiene muchas preguntas.
—Mamá, Âżpor quĂ© SofĂa no habla como yo?
La mamá de Tomás lo abraza y le responde:
—Cada niño es Ăşnico, Tomás. Algunos niños caminan antes, otros hablan antes. Algunos, como SofĂa, aprenden a su ritmo. Todos podemos ser amigos y aprender unos de otros.
Tomás mira a SofĂa. Ella le sonrĂe.
—Me gusta jugar con SofĂa. Es mi amiga.
Pedro dice:
—SĂ, y juega muy bien. Me gusta cĂłmo se rĂe.
El papá de SofĂa les dice:
—Gracias por jugar tan bonito con SofĂa. Ella es feliz cuando puede jugar con otros niños.
Tomás, Pedro y SofĂa siguen jugando juntos. A veces ruedan la pelota rápido y a veces la ruedan despacio. Todos aplauden cuando SofĂa atrapa la pelota.
Cuando es hora de irse, Tomás se despide de SofĂa.
—¡Hasta mañana, SofĂa! ÂżJugamos otra vez?
SofĂa mueve la mano y sonrĂe mucho, muy contenta.
Tomás regresa a casa con su mamá. Va pensando en lo que ha aprendido.
—Mamá, quiero ser siempre un buen amigo.
—Eso es lo más importante, Tomás —dice su mamá, dándole un beso en la cabeza—. Ser buen amigo y respetar a todos, aunque seamos diferentes.
Tomás sonrĂe y piensa que mañana volverá al parque para jugar con SofĂa y Pedro. Está feliz porque ahora tiene una nueva amiga y ha aprendido algo muy bonito: que todos, aunque seamos diferentes, podemos jugar juntos, entendernos y ser muy buenos amigos. Y asĂ, el parque se vuelve un lugar más alegre y lleno de sonrisas, donde cada niño y cada niña es especial y siempre bienvenido.