Cargando...
Cuento de animal 3/4 años Lectura 4 min.

Lola la mariquita y la gota de luz

Lola la mariquita y sus amigos emprenden la búsqueda de la Leyenda de la Gota de Luz, enfrentando charcos y vientos que pondrán a prueba su valor y su amistad.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Una pequeña mariquita roja con puntos negros, ojos brillantes y sonrisa dulce sobre una hoja mirando una gran gota de rocío, rodeada por un caracol marrón de concha crema, un pajarito amarillo pálido en una ramita arriba y una diminuta hormiga marrón sosteniendo una brizna como puente; pradera verde con margaritas y amapolas, al centro una gran flor rosa pálido (Flor de la Aurora) con un corazón dorado que acoge una gota luminosa, escena de amistad y ayuda al atardecer con colores cálidos y textura de pasteles grasos. reportar un problema con esta imagen

En un prado tan verde como una esmeralda, vivía Lola la mariquita. Sus alas rojas eran dos barquitas con lunares negros, y su corazón, un tambor pequeño que decía: “¡Pum, pum, puedo!”

Una mañana, el viento trajo un susurro antiguo, como cuento en una hoja: la Leyenda de la Gota de Luz. Decían que, cuando el cielo se nublaba, una gota brillante dormía en la Flor del Alba y enseñaba a no rendirse jamás.

Lola abrió los ojos muy grandes. “Quiero saber si es verdad”, dijo. Y sin hacer drama, porque el prado era seguro y amable, llamó a sus amigos.

Llegó Tomás el caracol, con su casa a cuestas como quien lleva un abrazo. Llegó Pío el pajarito, rápido como una chispa. Y llegó Nina la hormiga, seria y alegre a la vez, con pasos de tamborcito.

“Vamos juntos”, dijo Lola. “La verdad es más bonita cuando se comparte.”

Caminaron entre margaritas que parecían soles pequeñitos. El camino era suave, pero de pronto apareció un charco ancho, brillante como un espejo.

Tomás miró el agua. “Yo soy lento… y el charco es grande.”

Pío saltó y dijo: “¡Yo cruzo volando!”

Nina señaló una ramita. “Podemos hacer un puente.”

Lola tragó aire, y su miedo fue como una nube chiquita. “Nube, puedes pasar”, susurró. Entre los cuatro empujaron la ramita. Uno a uno cruzaron. Y cuando Tomás llegó, el charco pareció aplaudir con ondas.

Más adelante, una brisa fuerte quiso jugar. Soplo y soplo, y Lola casi perdió el equilibrio. Sus alas temblaron como pañuelos.

“¡Ay!”, dijo Lola, apretando sus patitas.

Pío se puso delante. “Yo hago de pared.”

Nina se pegó a una piedra. “Yo hago de ancla.

Tomás, paciente, dijo: “Yo hago de tiempo. El tiempo ayuda.”

Lola respiró despacio. “Puedo, puedo, puedo”, repitió, como canción. La brisa se cansó de soplar y se volvió caricia.

Al fin vieron la Flor del Alba. Era alta, con pétalos rosados como algodón y un centro dorado como pan calentito. Allí estaba la supuesta gota: una bolita de rocío que brillaba.

Lola la miró. “¿Eres la Gota de Luz?”

La gotita no habló con palabras, pero sí con reflejos. En ella, Lola vio algo: se vio a sí misma cruzando el charco, aguantando el viento, sin rendirse. Vio a sus amigos cerca, como cuatro puntitos en un mismo dibujo.

Tomás rió suave. “La leyenda era verdad… pero la luz estaba en ti.”

Nina asintió. “Y en tu intento. Intentar es volver a levantarse.”

Pío cantó: “¡La gota solo nos lo recordó!”

Lola sintió calor en el pecho, como si tuviera un farolito. “Entonces la verdad es esta: cuando algo cuesta, no me rompo. Me hago valiente otra vez.”

Volvieron al prado sin prisa. Las nubes pasaron como ovejas y el sol volvió a peinar la hierba. Lola se posó en una hoja y miró sus lunares, pequeños sellos de viaje.

Esa noche, bajo una luna suave, Lola susurró a los grillos: “Si mañana hay charcos o viento, ya sé el secreto. Me caigo un poquito, me levanto mucho, y sigo. Con amigos, mejor.”

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Prado
Lugar amplio con mucha hierba donde viven flores y animalitos.
Esmeralda
Piedra verde y muy brillante, como un tesoro pequeño.
Leyenda
Historia antigua que la gente cuenta como un cuento especial.
Gota de Luz
Pequeña bolita brillante que parece hecha de luz en la flor.
Susurro
Sonido muy suave, como hablar bajito al oído.
Nublaba
Cuando el cielo se llena de nubes y tapa el sol.
Rocío
Agua muy pequeñita que aparece en las plantas por la mañana.
Pétalos
Partes suaves y de colores que forman una flor.
Brisa
Viento muy suave que acaricia la cara.
Equilibrio
Mantenerse sin caerse, estar estable con el cuerpo.
Reflejos
Luz o imágenes que se ven en una superficie brillante.
Ramita
Palito pequeño que viene de una planta o árbol.
Ancla
Cosa que sujeta y no deja mover algo con facilidad.
Intento
Cuando pruebas hacer algo aunque sea difícil, lo vuelves a intentar.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos de animales para 3/4 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.