Cargando...
Cuento divertido para dormir 3/4 años Lectura 4 min.

La niña estatua y la estrella de los sueños

Carlota finge ser una estatua dormida cada noche mientras su familia y su gatito intentan hacerla reír con caricias y cosquillas, y ella lucha por mantenerse quieta para ganar un premio especial.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Niña de 4 años con los ojos cerrados, rostro redondo y regordete, pelo castaño claro corto, pijama amarillo a rayas, inmóvil como estatua con expresión concentrada y ligera sonrisa; padre de unos 35 años, barba suave, camisa azul, agachado a la izquierda haciendo una mueca cariñosa; madre de unos 33 años, pelo recogido en moño, vestido rosa pálido, sentada al fondo sonriendo y tendiendo la mano para acariciar; gato Pelusa, pequeño atigrado gris junto a los pies de la niña, ronroneando con ojos entrecerrados y una pata sobre la manta; cuarto infantil íntimo y cálido: cama blanca con manta crema, cojines coloridos, luz de noche en forma de estrella que emite un resplandor dorado y pósters de animales; escena: juego de la “estatua dormida”, la niña inmóvil en la cama mientras los padres la miran con ternura y una pequeña estrella dorada brillante dibujada en su frente como un tatuaje luminoso; ambiente visual en tonos pastel (amarillo, rosa pálido, azul cielo), trazos suaves y redondeados, iluminación cálida y tenue, composición simple y espacios limpios. reportar un problema con esta imagen

Parte 1. La estatua dormida de Carlota

Carlota es una niña de cuatro años que tiene mucha, muchísima imaginación. Cada noche, justo cuando el sol se esconde detrás de los árboles, Carlota se pone su pijama amarillo de rayas. Mamá le dice:

—Es hora de dormir, Carlota.

Pero Carlota tiene un juego especial. Se acuesta en la cama, cierra muy fuerte los ojos y pone los brazos rectos, tiesos como palitos. Así, bien quieta, Carlota finge ser… ¡una estatua dormida!

Papá entra a la habitación. Ve a Carlota con la boca cerradita y los pies juntos como soldados. Papá sonríe y pregunta:

—¿Dónde está mi Carlota? ¿Aquí solo hay una estatua?

Carlota no responde. Ni se mueve. Ni un dedito. ¿Podrá papá atrapar a la estatua?

Papá hace cosquillas suaves en el pie de Carlota.

—¡Uy! ¡Un pie de piedra! ¿O es un pie de Carlota?

Carlota lucha por no reír. Pero una risita pequeñita le sale por la nariz:

—Pfff…

Papá ríe, la besa en la frente y susurra:

—Sigue intentándolo, pequeña estatua.

Parte 2. Las visitas de la noche

La habitación se llena de risas suaves. Mamá vuelve con un vaso de agua.

—¿Por qué hay una estatua en mi cama?

Carlota no dice nada. Ni un sonido. Ni una pestaña.

—Seguro que es una estatua muy dormilona —dice mamá, y le acaricia el pelo.

Su gatito, Pelusa, salta a la cama. Miau, miau. Pelusa huele la mejilla de Carlota.

—¿Es esto una estatua de Carlota? —murmura Pelusa, muy bajito.

Carlota sigue sin moverse. Quiere ganar. Quiere ser la mejor estatua dormida.

Pelusa le lame la mano, pero Carlota no se ríe, no mira, no mueve ni un dedo.

Pelusa se acurruca cerca, ronroneando.

De pronto, Carlota siente una cosquilla en la nariz. Es una pluma de su propio cojín.

—¡Aaaachís!

¡Oh! La estatua ha estornudado.

Mamá y papá aplauden y Pelusa da vueltas de alegría.

—¡Qué buena estatua eres, Carlota! —dice mamá.

Papá pregunta:

—¿Intentamos otra vez?

Carlota asiente, con los ojos grandes y brillantes.

—¡Sí! ¡Ahora seré una estatua aún más dormida!

Parte 3. El premio estrellado

Carlota se tumba otra vez, más tiesa que nunca.

Mamá y papá se sientan a su lado.

—Esta vez, la estatua recibirá un premio —susurra papá.

Carlota imagina el premio. ¿Será un abrazo? ¿Una caricia? ¿Un beso en la frente?

La habitación está tranquila. Muy tranquila.

Sólo se oye el ronroneo de Pelusa como música suave.

Carlota respira despacio. Se siente ligera, como una nube.

Siente el calor de mamá y papá.

Siente a Pelusa pegadito a sus pies.

Papá pone la mano en su cabeza.

—Te regalo una estrella —dice muy bajito.

Carlota sonríe un poquito, con los ojos cerrados.

Papá añade:

—Esta estrella brilla solo en los sueños de las estatuas dormidas que nunca se rinden.

Carlota piensa en la estrella. Piensa en el esfuerzo de ser estatua. Piensa que puede intentarlo siempre, aunque le entre risa o cosquillas.

Siente una estrella dorada pegada en su frente, suave y brillante, calentita como el sol.

Mamá le susurra al oído:

—Eres la estatua más dormida y valiente del mundo.

Carlota sigue muy quieta. Se siente feliz. Se siente tranquila.

Ya no sabe si es una estatua de Carlota o una Carlota de estatua.

Pero sabe que ha ganado su premio de estrella. Y, por fin, el sueño suave llega, despacito, mientras la habitación se llena de silencio y palabras de amor.

Y la estrella, en su frente, brilla y la acompaña toda la noche.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Imaginación
Cuando la mente crea historias y cosas que no están allí, como juegos y sueños.
Pijama
La ropa que se usa para dormir por la noche, cómoda y suave.
Rayas
Líneas largas y delgadas que se repiten en la tela o dibujo.
Estatua dormida
Una figura que no se mueve, como si estuviera hecha de piedra y durmiendo.
Tiesos
Cuando algo está muy rígido y no se dobla, como un palo.
Cosquillas
Sensación que hace reír si alguien toca suave en la piel.
Ronroneando
Sonido suave que hace el gato cuando está contento y cerca.
Acurruca
Meterse cerca y enroscado para estar calentito y seguro.
Estornudado
Cuando sale aire fuerte y ruidoso por la nariz y la boca.
Premio
Algo que se da por hacer algo bien, como un abrazo o una estrella.
Susurra
Hablar muy bajito, casi sin hacer ruido, para no despertar.
Brilla
Cuando algo da luz o parece muy luminoso y bonito.
Valiente
Que tiene coraje y no tiene miedo de intentar cosas nuevas.
Silencio
Cuando no hay ruidos, todo está muy tranquilo.
Cojín
Almohada blanda que se usa en la cama o en la silla para apoyar.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos divertidos para dormir para 3/4 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.