Parte 1: Preparativos brillantes
Luna se despierta temprano. Hoy es un día especial. Mira por la ventana y ve que el cielo está azul y el sol brilla. Luna sonríe y corre hacia la cocina.
“Mamá, ¿hoy es la fiesta de Año Nuevo?” pregunta Luna.
“Sí, mi amor,” dice mamá. “Hoy vamos a celebrar juntos.”
Luna quiere que la fiesta sea muy bonita y mágica. Piensa en una sorpresa para su familia. Busca papel de colores, tijeras y pegamento. Con sus manos pequeñas, corta estrellas, lunas y corazones. Pega las formas en una cuerda. Los colores bailan cuando Luna mueve la cuerda.
“Voy a decorar el salón con esto,” dice Luna feliz.
Papá entra y sonríe. “¡Qué bonito, Luna! ¿Te ayudo a colgar las estrellas?”
“Sí, por favor,” responde Luna.
Juntos cuelgan la cuerda. Las estrellas brillan en la pared. Luna aplaude. “¡Me gusta mucho!” dice. Su hermano pequeño, Tomás, mira y se ríe. Aplaude también.
Ahora Luna quiere preparar una mesa especial. Busca una tela azul y la pone encima. Coloca platos, vasos y servilletas de colores. Mamá trae galletas y zumo de naranja. Todos ayudan. Ponen flores en un jarrón y muchas uvas verdes en un plato.
Parte 2: Pequeños retos y magia
De repente, Luna no encuentra los gorros de fiesta. Busca en el armario. No están. Busca detrás del sofá. Tampoco. Frunce el ceño. Mamá la mira y le acaricia el pelo.
“No pasa nada, Luna. Podemos hacer nuevos gorros juntos,” dice mamá.
Luna sonríe. “¡Sí! Con papel de colores.”
Papá y Tomás ayudan a pegar los gorros. Los decoran con pegatinas y purpurina. Todos se ponen sus gorros nuevos. Luna se mira en el espejo. “¡Qué divertido!” dice.
Cuando todo está listo, Luna apaga la luz del salón. Coloca una linterna debajo de la mesa para que la luz suba y brille en el techo. Las estrellas de papel se ven mágicas. Tomás abre los ojos muy grandes. “¡Parece un cielo de verdad!” dice.
Suena música suave. Luna baila con su hermano. Papá y mamá bailan también. Todos ríen y se abrazan. Luna siente el corazón muy contento.
Parte 3: Un año nuevo juntos
Falta poco para la medianoche. Luna se sienta con su familia alrededor de la mesa. Cada uno tiene doce uvas. Mamá las reparte y dice: “Con cada uva, pedimos un deseo para el año nuevo.”
Luna cierra los ojos y piensa en sus deseos: jugar mucho, abrazar a su familia, hacer dibujos bonitos, reír cada día.
Suena el reloj. ¡Ding, dong! Todos comen una uva con cada campanada. Se miran y sonríen. Luna abraza fuerte a mamá, papá y Tomás.
“¡Feliz año nuevo!” gritan todos.
Luna se siente feliz. Ha preparado una fiesta mágica, con ayuda de todos. Mira las estrellas en la pared, la mesa llena de colores y las sonrisas de su familia. Luna piensa: “Cuando estamos juntos, todo es más bonito.”
Cierra los ojos y escucha el suave murmullo de su familia. Se siente tranquila, envuelta en amor y alegría. Desde la ventana, la luna brilla, suave y redonda, como un abrazo.
Y así, el nuevo año llega a la casa de Luna, lleno de sorpresas, risas y sueños dulces.