Capítulo 1: La gran idea de Lolo
Lolo era un pequeño ratoncito con bigotes muy largos y una cola que nunca paraba de moverse. Vivía en una casita hecha de cartón, debajo del gran roble, en un barrio muy, muy animado. Los vecinos eran ruidosos, felices y siempre jugaban juntos. El día de Nochevieja estaba llegando, y Lolo tenía una idea especial.
—¡Quiero hacer la mejor fiesta de Año Nuevo para mi familia! —dijo Lolo, agitando su cola de emoción.
Su hermana Lili, una ratoncita con orejas enormes, saltó y preguntó:
—¿Una fiesta? ¿Con queso, luces y música?
—¡Sí! —dijo Lolo—. Una fiesta con muchas risas, juegos y bailes. Pero debe ser sorpresa.
—¡Sorpresa! —gritó Lili, y luego se tapó la boca—. ¡No diré nada!
Los dos ratoncitos saltaron y giraron en círculos, riendo bajito. Pero organizar una fiesta no es tan fácil para dos ratoncitos pequeños.
Capítulo 2: Preparativos y desafíos
Lolo y Lili buscaron en la despensa. Había queso, galletas y algunas nueces. Pero Lolo quería algo más especial. Salieron al jardín y vieron a su amigo Pipo, el saltamontes.
—¡Hola, Pipo! —saludó Lolo—. ¿Quieres ayudarnos a preparar la fiesta?
Pipo saltó y aplaudió con sus patas verdes.
—¡Claro, claro! Yo puedo hacer música con mis patas —dijo Pipo—. ¡Cri-cri, cri-cri!
Lili aplaudió:
—¡Eso es perfecto!
Después, Lolo decoró la casa con hojas y flores que encontró en el parque. Lili colgó trozos de papel de colores por todas partes. Pipo practicó su música, cri-cri, cri-cri.
Pero había un problema. No tenían luces.
—¿Y si no hay luces? —preguntó Lili, un poco triste.
Lolo pensó y pensó. De repente, vio a la luciérnaga Luzia volando cerca.
—¡Hola, Luzia! —llamó Lolo—. ¿Puedes iluminar nuestra fiesta?
Luzia brilló más fuerte.
—¡Claro que sí! Me encanta el Año Nuevo, ¡brillaré mucho para ustedes!
Capítulo 3: La fiesta más brillante
La noche llegó. Lolo llamó a su familia.
—¡Sorpresa! —gritaron Lolo, Lili, Pipo y Luzia.
Toda la familia ratón aplaudió. Había queso y galletas. Pipo tocó su música: cri-cri, cri-cri. Luzia iluminó todo con su luz mágica. Todos bailaron y saltaron en la casa.
Los vecinos del barrio miraron desde sus ventanas y aplaudieron. Los fuegos artificiales comenzaron en el cielo. ¡Boom! ¡Bam! Luces de colores aquí y allá. Lolo abrazó a su hermana y sonrió.
—¡Lo logramos, Lili! Nuestra fiesta es especial.
—¡Es la mejor fiesta de Año Nuevo! —dijo Lili—.
Luzia giró en el aire y dijo:
—¡Vamos a hacer un deseo para el año nuevo!
Lolo cerró sus ojos y deseó: “Que todos sean muy felices este año.” Y todos dijeron juntos:
—¡Feliz Año Nuevo!
Esa noche, en la casita bajo el roble, hubo risas, música y mucha, mucha felicidad. Y Lolo supo que, con amigos y familia, cada año nuevo es mágico y brillante.