Cuatro amigos salen a jugar. Son niños. Caminan juntos. El sol los sigue. Van a un bosque de luz. El bosque canta. Las hojas hacen un la la. Los niños ríen.
Uno trae una capa. Otro trae una linterna. El tercer niño tiene una brújula. El cuarto lleva una pequeña bolsa con galletas. "Vamos", dice uno. "Sí", responde otro.
Encuentran un río de brillo. El agua es suave. Saltan una piedra a otra. Se toman las manos. Juntos cruzan sin miedo. Al otro lado hay un árbol de puertas. Tocan una puerta. La puerta se abre. Dentro hay una sala de colores. Hay una pelota que flota. La pelota invita a jugar.
Juegan y dan vueltas. Cantan en coro. De pronto, la pelota cae en un pequeño hueco. "Oh", dice uno. La linterna alumbra. La brújula apunta. La capa hace una cuerda. Con cuidado, sacan la pelota. Todos aplauden. Comparten las galletas. Se sienten fuertes. Se sienten amables.
El día baja la luz. Regresan por el mismo camino. El bosque despide un beso de hojas. Llegan a casa. Sus familias los esperan. Cada niño cuenta su parte. Las sonrisas son grandes. Duermen tranquilos. Pau, Tom, Leo y Sam sueñan con más aventuras.
Moral: La aventura es mejor cuando se hace con amigos y se comparte con cariño.