Descubrimiento en el jardĂn
HabĂa una vez un pequeño niño llamado Tomás. Tomás vivĂa en una casa con un jardĂn muy grande. Cada mañana, Tomás iba al jardĂn a jugar y explorar. Un dĂa, mientras corrĂa detrás de una mariposa, notĂł algo diferente en el suelo.
"Mamá, ven aquĂ, por favor", llamĂł Tomás.
Su mamá se acercó y le preguntó: "¿Qué pasa, Tomás?"
"Mira", dijo Tomás, señalando unas bolsas y botellas de plástico esparcidas por el jardĂn.
"¡Oh, no!", dijo mamá. "Estas cosas no deben estar aquĂ. Son basura y no son buenas para las plantas ni para los animales."
Tomás frunció el ceño. "¿Qué podemos hacer, mamá?"
Manos a la obra
Mamá sonriĂł y dijo: "Podemos recoger toda la basura, Tomás. AsĂ ayudamos a nuestro jardĂn y a los bichitos que viven aquĂ."
Tomás asintiĂł con la cabeza, emocionado. "¡SĂ, vamos a ayudar!"
Tomás y mamá comenzaron a recoger las bolsas y botellas. Tomás las echaba en un cubo grande que mamá habĂa traĂdo. Mientras recogĂan, mamá le explicĂł: "Cuando cuidamos nuestro jardĂn, tambiĂ©n cuidamos el mundo. La basura puede hacer daño a las plantas y a los animales."
Tomás mirĂł a su mamá y le dijo: "¡Quiero cuidar el jardĂn siempre!"
"Eso es muy bueno, Tomás", dijo mamá, dándole un abrazo.
Un jardĂn feliz
DespuĂ©s de recoger toda la basura, el jardĂn se veĂa mucho más bonito. Tomás estaba muy contento. "Ahora las mariposas pueden volar sin problemas", dijo, mirando una mariposa que volvĂa a posar sobre una flor.
"SĂ", dijo mamá. "Y tambiĂ©n las abejas pueden buscar nĂ©ctar tranquilas."
Tomás sonrió. "Mamá, ¿podemos plantar flores nuevas para que vengan más mariposas y abejas?"
"Por supuesto, Tomás", contestó mamá. "Plantar flores nuevas es una gran idea para ayudar a la naturaleza."
Y asĂ, Tomás y su mamá plantaron flores de muchos colores en el jardĂn. Cada dĂa, Tomás regaba las flores y cuidaba de su jardĂn con mucho amor.
Tomás aprendiĂł que, aunque Ă©l era pequeño, sus acciones podĂan hacer una gran diferencia. Su jardĂn estaba feliz y lleno de vida. Y Tomás tambiĂ©n estaba feliz, sabiendo que estaba ayudando a cuidar el mundo.
Y colorĂn colorado, este cuento encantado se ha terminado.