Mía se despierta. Hoy es su cumpleaños. Mía no está en casa. Mía está en el zoo.
“Hola, Mía”, dice mamá.
“Hoy es mi día”, dice Mía.
Mamá abraza a Mía.
Papá le da un beso.
Mía mira a su alrededor. Hay leones. Hay monos. Hay elefantes grandes.
De pronto, un mono salta y dice:
“¡Feliz cumple, Mía!”
Mía se ríe.
El mono le lanza una banana.
Plop, la banana cae.
Mía aplaude.
Viene un elefante.
El elefante sopla con su trompa.
“¡Brrruuuu!”, dice el elefante.
Mía ríe más.
Mía ve a una jirafa.
La jirafa es alta, muy alta.
La jirafa come hojas.
“¿Quieres una hoja, Mía?”, dice la jirafa.
“Sí, gracias”, dice Mía.
Mía toca la hoja.
Es suave.
Papá saca una tarta.
“¡Sorpresa, Mía!”
Hay una vela.
Mía sopla.
La vela se apaga.
Los animales aplauden.
El mono baila.
La jirafa sonríe.
El elefante salta.
Mía abraza a mamá y papá.
Mía dice:
“Hoy es un cumpleaños feliz.”
Mamá dice:
“Donde estés, Mía, es especial.”
Papá dice:
“Te queremos, Mía.”
Mía ríe y dice:
“¡Gracias! ¡Mi día es mágico!”
El sol brilla.
Mía se siente feliz.