En el jardín, Pablo, Lucas y Tomás preparan una fiesta. ¡Hoy es el cumpleaños de Pablo! Lucas pone globos de colores. ¡Pop! Uno explota y todos ríen. Tomás, que usa su silla de ruedas, trae una caja llena de sorpresas y dice: "¡Miren lo que tengo!"
La mamá de Pablo trae un pastel grande con velitas brillantes. "¡Sopla fuerte!", dice Lucas. Pablo sopla y las velitas hacen "¡fiuu!", apagándose despacito. Todos aplauden felices.
Los amigos juegan a esconderse. Lucas se esconde detrás de un árbol y dice: "¡Bú! ¡Aquí estoy!" Tomás se ríe y rueda rápidamente, diciendo: "¡Vamonos al tobogán!" Suben uno a uno, "¡wiiii!", y bajan riendo.
Después, es hora de abrir los regalos. Pablo abre uno envuelto en papel brillante. "¡Es un dinosaurio!", dice emocionado. "¡Rugido!", imitan todos, haciendo sonidos divertidos. Tomás le da un dibujo hecho por él. "¡Gracias, Tomás, es hermoso!", dice Pablo.
Al final del día, los amigos están cansados pero contentos. La mamá de Pablo les da galletas y les dice: "¡Buen trabajo, chicos!" Ellos mastican felices, disfrutando el dulce sabor.
La fiesta termina y todos se despiden. Pablo, Lucas y Tomás se abrazan. "¡Fue el mejor cumpleaños!", dice Pablo.
Cada día es especial cuando compartimos con amigos.