En un lugar lejano, vivía un pequeño dragón llamado Didi. Didi tenía un día muy especial: ¡era su cumpleaños! "¡Voy a hacer mi fiesta!", dijo Didi con una gran sonrisa.
Didi voló al bosque. "Hola, árbol", dijo Didi. "Hoy es mi cumpleaños". El árbol movió sus hojas y dijo: "Feliz cumpleaños, Didi".
Didi encontró un río. "Hola, río", dijo Didi. "Hoy es mi cumpleaños". El río hizo burbujas y dijo: "Feliz cumpleaños, Didi".
Didi quería un pastel. "¿Dónde está mi pastel?", preguntó Didi. El árbol y el río no sabían. Didi pensó y pensó. "¡Ya sé!", dijo Didi. "Voy a hacer un pastel de frutas".
Didi buscó frutas. Encontró manzanas, fresas y peras. "¡Mi pastel es especial!", dijo Didi.
El árbol y el río miraron el pastel. "¡Es hermoso!", dijeron juntos. Didi sonrió. "Gracias, amigos".
Didi, el árbol y el río cantaron. "Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos, Didi, cumpleaños feliz".
Didi estaba feliz. Tenía un pastel, amigos y un día especial. "Gracias, árbol. Gracias, río. Mi cumpleaños es perfecto", dijo Didi.
Y así, Didi celebró su cumpleaños, lleno de risas y alegría, en su lugar mágico y lejano.