Cargando...
Cuento de viaje en el tiempo 9/10 años Lectura 7 min.

El cuaderno azul y la máquina del tiempo

Cuatro amigas encuentran un misterioso cuaderno azul que las guía para construir una máquina del tiempo y vivir una aventura en el Renacimiento donde ayudan a un gran inventor mientras descubren el valor de la curiosidad y la amistad.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Hay cinco personajes: Marta (niña de 11 años, cabello castaño claro en trenza, blusa de lunares) sostiene una palanca metálica de la máquina, centro-izquierda, con mirada concentrada hacia la manija; Lucía (niña de 10 años, cabello negro corto, gafas redondas) está de pie a la derecha de Marta, algo atrás, sosteniendo un cuaderno azul abierto y señalando un esquema; Sara (niña de 10 años, cabello rojo en coleta, peto manchado de tinta) arrodillada delante de la máquina, en primer plano centro, dibuja esquemas en un bloc; Abril (niña de 11 años, cabello rubio recogido, en silla de ruedas) sonríe y ajusta un cable con manos pequeñas, en la esquina delantera derecha junto a botones de colores; Leonardo (hombre de ~50 años, barba blanca, chaqueta de cuero) observa desde el fondo izquierdo junto a un banco de trabajo y ofrece una pieza de engranaje. Lugar: taller interior renacentista con suelo de madera a listones, bancos abarrotados de pergaminos, frascos de vidrio, herramientas metálicas, grandes ventanales con crucetas que dejan entrar luz diagonal, estanterías llenas de engranajes y dibujos y un gran tablero con bocetos de alas al fondo. Situación: las cuatro niñas activan una máquina del tiempo casera —gran estructura circular de tubos con diales, una esfera brillante central, botones de colores y una palanca— que emite volutas de luz y pequeños relámpagos; ambiente de descubrimiento, gestos precisos y expresiones maravilladas, con finos detalles de tinta en rostros y texturas de madera y metal. reportar un problema con esta imagen

Capítulo 1: El misterioso cuaderno azul

Marta, Lucía, Sara y Abril eran cuatro amigas inseparables. Cada tarde, después de clase, se reunían en el taller de la abuela de Marta. Era un lugar lleno de cajas polvorientas, herramientas extrañas y olor a madera vieja. Abril, que se movía ágilmente en su silla de ruedas, era la que más preguntas hacía; siempre quería saber cómo funcionaba todo.

Un día, mientras buscaban materiales para construir un castillo en miniatura, Lucía encontró un cuaderno azul con la portada desgastada.

—¡Mirad esto! —exclamó, sacudiendo el polvo—. Parece muy antiguo.

Las cuatro se sentaron alrededor del cuaderno y lo abrieron despacio. Las páginas estaban llenas de dibujos de engranajes, ruedas dentadas y relojes. Había notas escritas con letra elegante, como si fueran de otro siglo.

—¿Quién creéis que lo escribió? —preguntó Sara, tocando las hojas con cuidado.

—Parece un diario de inventos —dijo Marta—. ¡Mirad este esquema! Es… ¿una máquina del tiempo?

Las cuatro se miraron, y una chispa de emoción recorrió el aire. En la última página, había instrucciones detalladas para construir la máquina.

—¿Y si lo intentamos? —propuso Abril, con una sonrisa traviesa—. Total, tenemos todos estos cacharros…

—¡Sí! —respondieron las demás al unísono.

Así empezó su aventura, entre risas, tornillos y mucha curiosidad.

Capítulo 2: Construyendo lo imposible

Durante días, las chicas trabajaron en secreto. Usaron piezas de relojes rotos, un ventilador viejo, tubos de cobre y hasta una tostadora que ya no funcionaba. Abril era experta en ensamblar piezas pequeñas, Lucía se encargaba de leer las instrucciones y Sara hacía dibujos de cada avance en su cuaderno. Marta, paciente y detallista, se aseguraba de que todo encajara bien.

—¿Creéis que funcionará? —preguntó Lucía, mientras apretaba un tornillo.

—No lo sé, pero seguro que aprenderemos algo —dijo Marta, siempre optimista.

Cuando terminaron, la máquina parecía una mezcla entre un reloj gigante y una bicicleta. Tenía una palanca, un panel con botones de colores y una esfera brillante en el centro.

—¿Y ahora qué? —preguntó Sara.

—El cuaderno dice que debemos elegir un año y girar la palanca —leyó Lucía.

—¿A dónde vamos? —preguntó Abril.

—¿Y si visitamos la época de Leonardo da Vinci? —propuso Marta—. Así podremos ver cómo trabajaban los grandes inventores.

Todas estuvieron de acuerdo. Lucía marcó el año 1503 y, con los corazones latiendo fuerte, Marta empujó la palanca.

De pronto, la sala se llenó de luces, el aire olía a ozono y todo empezó a girar como si estuvieran dentro de un remolino de colores.

Capítulo 3: Un taller en el Renacimiento

El remolino paró de golpe. Las chicas abrieron los ojos y se encontraron en un taller enorme, lleno de caballetes, pergaminos, frascos y extraños artefactos. Un hombre de barba blanca y mirada curiosa las observaba desde una mesa.

—¡Benvenute, ragazze! —dijo, sonriendo—. ¿Sois aprendices de inventora?

Las chicas se miraron, sorprendidas.

—Eh… sí, algo así —contestó Marta, intentando sonar segura.

—Me llamo Leonardo —dijo el hombre—. Estoy trabajando en una máquina voladora, pero no consigo que funcione.

Sara, que no podía resistirse a los retos, se acercó al boceto de alas enormes.

—¿Puedo mirar? —preguntó.

—Por supuesto —respondió Leonardo.

Las chicas se pusieron manos a la obra. Abril encontró una cuerda suelta, Lucía sugirió cambiar la posición de unas bisagras, Marta sostuvo las piezas mientras Sara dibujaba las mejoras. Leonardo las miraba fascinado.

—Tenéis ideas muy originales. ¿De dónde venís? —preguntó, con una sonrisa pícara.

—De… un taller muy lejano —dijo Lucía, guiñando un ojo a sus amigas.

Tras varios intentos y muchas risas, lograron que el modelo de alas se mantuviera en equilibrio.

—¡Funciona! —exclamó Leonardo, aplaudiendo—. ¡Sois verdaderas inventoras!

Las chicas se sintieron orgullosas, como si formaran parte de la historia.

Capítulo 4: El pequeño gran lío temporal

Mientras celebraban, Sara notó que una de las piezas de la máquina del tiempo había desaparecido.

—¡Chicas! Falta la esfera brillante —dijo, alarmada.

Buscaron por todo el taller, sin éxito. Leonardo, curioso, las ayudó.

—¿Qué buscáis exactamente? —preguntó.

—Un… eh… amuleto especial —improvisó Marta.

Leonardo revisó sus cajones y, de pronto, levantó la esfera.

—¿Es esto? Lo encontré rodando bajo la mesa.

—¡Sí! —gritaron las cuatro a la vez.

Pero cuando fueron a colocarla en la máquina, la esfera se iluminó y, de repente, el boceto de las alas empezó a desaparecer.

—¡Oh no! —gritó Lucía—. ¡Hemos cambiado algo!

Leonardo sonrió, tranquilo.

—No os preocupéis. En la vida, lo importante es recordar lo aprendido, no sólo lo que se queda escrito.

Las chicas respiraron aliviadas. Sara anotó en su cuaderno: “Las ideas viajan en la memoria, no sólo en el papel”.

—Gracias, Leonardo —dijo Abril, sonriendo—. Nunca olvidaremos lo de hoy.

—Ni yo a vosotras —respondió el inventor.

Capítulo 5: De vuelta al presente

Con la esfera en su sitio, las chicas se despidieron de Leonardo. Subieron a la máquina, eligieron el año actual y, con un último vistazo al taller del Renacimiento, Marta empujó la palanca.

El remolino de luces y colores las envolvió. Todo giró y, de pronto, estaban de nuevo en el taller de la abuela de Marta. La máquina del tiempo pitó suavemente y se detuvo.

—¿De verdad pasó todo esto? —preguntó Lucía, mirando a su alrededor.

Sara abrió su cuaderno. Allí estaban los dibujos de las alas, las notas y hasta una pequeña mancha de tinta que Leonardo había dejado.

—Sí, pasó. Y lo mejor es que lo recordaremos siempre —dijo Marta.

Las cuatro amigas se abrazaron. Habían viajado en el tiempo, ayudado a un gran inventor y aprendido que la memoria y la amistad son los mejores inventos de todos.

Aquella noche, mientras guardaban el misterioso cuaderno azul, Abril escribió una última nota:

“Hoy descubrimos que el pasado no es sólo historia. Es una aventura que vive en nuestra memoria. Y, con amigas como vosotras, el tiempo siempre es un lugar maravilloso donde estar.”

Y así, entre risas y promesas de nuevas aventuras, las cuatro amigas cerraron el taller, sabiendo que, aunque la máquina del tiempo descansara, sus recuerdos viajarían con ellas para siempre.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Taller
Lugar donde se hacen o arreglan cosas, con herramientas y materiales.
Polvorientas
Que tiene mucho polvo y se siente seco en las superficies.
Engranajes
Ruedas con dientes que encajan para mover máquinas juntas.
Ruedas dentadas
Ruedas con dientes que giran y transmiten movimiento entre sí.
Pergaminos
Hojas antiguas hechas de piel para escribir textos o dibujos.
Frascos
Pequeños recipientes de vidrio que guardan líquidos o cosas.
Boceto
Dibujo rápido que muestra una idea antes de hacerla mejor.
Bisagras
Piezas metálicas que permiten abrir y cerrar puertas o tapas.
Esfera brillante
Objeto redondo que refleja luz y parece iluminarse.
Amuleto especial
Objeto que se guarda por suerte o porque tiene valor para alguien.
Remolino de colores
Movimiento circular de aire o luz que muestra muchos colores.
Ozono
Gas del aire que tiene olor fuerte y se siente después de rayos o electricidad.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.