Era el cumpleaños del conejito Lolo. Lolo deseaba que su cumpleaños fuera mágico. "¡Quiero sorpresas!", dijo Lolo, saltando de alegría.
Su casa estaba decorada con globos. ¡Globos de todos los colores! "¡Mira, globos rojos!", gritó Lolo. "¡Y globos azules también!", rió.
Lolo entró a la cocina. ¡Sorpresa! Había una gran tarta de zanahoria. "¡Mmm, qué rica!", dijo Lolo. "¡Vamos a comerla juntos!"
En el salón, encontró a sus amigos: la tortuga Tula y el ratón Miki. "¡Feliz cumpleaños, Lolo!", gritaron. "¡Vamos a jugar!"
Jugaron a esconderse. Lolo se escondió detrás de la mesa. "¡Cocorocó!", hizo el gallo de juguete. Todos rieron. "¡Te encontramos, Lolo!"
Después, abrieron los regalos. Lolo recibió un sombrero. "¡Es mágico!", dijo. Cuando se lo puso, todos comenzaron a bailar. "¡Bailamos, bailamos!", cantaron.
Fue un cumpleaños lleno de risas y alegría. "¡Gracias, amigos!", dijo Lolo. "¡Fue el mejor cumpleaños de todos!"