Parte 1
Tomás tiene 4 años. Va al cole con su mochila azul. Hoy hay sol y el patio huele a hierba.
En la clase, la seño dice: “Hoy vamos a jugar a la casita”. Hay una cocinita, muñecos, un maletín de médico y un camión.
Tomás mira el camión y dice: “Yo conduzco”.
Luna dice: “Yo cocino”.
Y Tomás piensa un poquito. Le gusta el camión, pero también le gusta mezclar sopa en la olla.
Cerca está Alex. Alex es no binarie. Tomás lo sabe y lo dice bien: “Alex es mi compa. Alex es no binarie”. Tomás sonríe porque Alex siempre comparte.
Alex mira el maletín de médico y dice: “Yo curo”.
Tomás pregunta suave: “¿Quieres el camión también, Alex?”
Alex responde: “Hoy quiero curar, y mañana quizá conduzco”.
Tomás asiente. Se siente tranquilo.
Parte 2
Empieza el juego. Luna pone platos. Tomás se acerca a la cocinita y dice: “Yo también puedo cocinar un poco”.
Luna lo mira y se ríe: “Sí. Cocinamos juntos”.
Tomás remueve la sopa. Hace “shhh, shhh” con la cuchara. Alex escucha y trae un muñeco.
Alex dice: “El bebé tiene tos”.
Tomás responde: “Le doy sopa calentita”.
Luna añade: “Y una manta”.
Después Tomás ve el camión otra vez. Le brillan los ojos. Dice bajito: “También quiero conducir”.
Alex le contesta: “Podemos turnarnos. Un ratito tú, un ratito yo, un ratito Luna”.
Luna levanta la mano: “Yo también quiero probar el camión”.
Tomás se sorprende un poquito, pero luego siente algo bonito en el pecho. Dice: “Vale. Turnos”.
Hacen turnos con un reloj de arena pequeño. Cuando cae la arena, cambian. Tomás conduce y hace “brrrum”. Luego Luna conduce y hace “brrrum” también. Luego Alex conduce despacio, con cuidado, y dice: “Conduzco suave”.
Nadie se enfada. Nadie se queda sin jugar.
Parte 3
Al final, la seño pregunta: “¿Cómo os ha ido?”
Tomás dice: “Hicimos turnos. Cociné, conduje y cuidé”.
Luna dice: “Yo cociné y también conduje”.
Alex dice: “Yo curé, y también conduje. Me gusta elegir”.
La seño sonríe: “Aquí todos pueden ser lo que quieran”.
Entonces Tomás tiene una idea: “Podemos hacer un juego nuevo”.
Luna pregunta: “¿Cómo?”
Tomás dice: “Se llama ‘Roles Libres'. Hay tarjetas: cocinar, construir, cuidar, conducir, pintar. Y cada quien elige. Y se puede cambiar”.
Alex aplaude suave: “Me encanta. Roles libres”.
Luna dice: “Sí, y también compartimos”.
Cuando mamá recoge a Tomás, él cuenta todo. En casa, antes de dormir, Tomás piensa: “Ser uno mismo es bueno. Y jugar justo es mejor”.
Cierra los ojos tranquilo, con una sonrisa pequeña.