Parte 1: Un dĂa en la comisarĂa
Hoy hace sol y Mateo, el policĂa, llega a la comisarĂa con una gran sonrisa. Mateo lleva uniforme azul y un gorro bonito. Le gusta ayudar y escuchar a todos. Al entrar, saluda: “¡Buenos dĂas, amigos!” Todos le responden: “¡Hola, Mateo!”
Mateo mira un gran tablero en la pared. Hay dibujos de niños y niñas sonriendo. Algunos han dibujado casas, árboles y hasta un perrito. Mateo dice: “¡Qué bonitos dibujos! Los niños de la escuela los han hecho para nosotros.” Él los cuida y los muestra con orgullo.
De repente, llega una niña pequeña, SofĂa. Ella está un poco triste. Mateo se agacha y le pregunta: “¿QuĂ© pasa, SofĂa?” SofĂa dice: “He perdido mi osito de peluche.” Mateo sonrĂe y le dice: “No te preocupes. Vamos a buscarlo juntos.”
Parte 2: Ayudando y aprendiendo
Mateo y SofĂa caminan por la plaza. Mateo le explica: “Los policĂas ayudamos a todos. Buscamos cosas perdidas y cuidamos a las personas. TambiĂ©n escuchamos y hablamos con calma.” SofĂa se siente mejor. Ella mira a Mateo y pregunta: “¿Siempre ayudas a la gente?” Mateo responde: “SĂ, y tambiĂ©n enseñamos a ser amables y compartir.”
Buscan detrás de un banco. ¡AllĂ está el osito de peluche! SofĂa salta de alegrĂa y abraza a su osito. Mateo aplaude y dice: “¡Muy bien, SofĂa! Siempre es bueno pedir ayuda y ser valiente.” SofĂa sonrĂe y le da las gracias a Mateo.
Vuelven a la comisarĂa. Mateo le muestra el tablero con los dibujos. “¿Quieres colgar tu dibujo aquĂ, SofĂa?” SofĂa dibuja un sol grande y lo pega en el tablero. Mateo dice: “Todos somos diferentes, y eso es bonito. Nos cuidamos y respetamos.”
Parte 3: Buen trabajo y dulces sueños
Al final del dĂa, Mateo tiene unas tarjetas especiales. Son las cartas “bravo”. En cada tarjeta escribe un nombre. Hoy escribe el de SofĂa porque fue valiente y amable. Mateo guarda las tarjetas en una caja: “Mañana daremos más bravos a los que ayudan y comparten.”
Mateo apaga la luz de la comisarĂa. Suspira feliz. “Hoy ha sido un buen dĂa. Ayudar y escuchar hace el mundo mejor.”
Y asĂ, con dibujos, abrazos y sonrisas, Mateo el policĂa descansa contento. Todo está tranquilo. Mañana será otro dĂa para ayudar y cuidar a todos. ¡Buenas noches!