Cargando...
Cuento sobre la guerra 7/8 años Lectura 6 min.

Lila y las palabras que calman

Una ardilla llamada Lila aprende palabras como "guerra", "conflicto" y "diálogo" mientras ayuda a sus amigos del bosque a resolver disputas con respeto, empatía y solidaridad.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Lila, una pequeña ardilla roja de pelaje suave y cola frondosa, aparece confiada y benevolente, con ojos brillantes sosteniendo una bellota partida entre sus patas; a la izquierda una joven ardilla marrón de hocico puntiagudo, cejas fruncidas pero aliviada, sostiene su mitad sentada sobre una raíz; a la derecha una ardilla gris, aún algo remilgada pero apaciguada, sostiene la otra mitad con las orejas bajas mirando a Lila; una lechuza sabia de plumaje gris y ojos amarillos vigila desde una rama baja; el claro del bosque tiene musgo, hojas doradas, troncos y rayos de sol, y la escena muestra una mediación cálida de compartir, gestos apaciguadores y solidaridad. reportar un problema con esta imagen

Capítulo 1

En el claro del bosque vivía una pequeña ardilla llamada Lila. Lila no era humana. Tenía ojos brillantes y una cola esponjosa. Le gustaba escuchar palabras nuevas. Un día oyó una palabra que no comprendía: "guerra".

Lila fue a la rama más alta y preguntó a la lechuza sabia. "¿Qué significa guerra?" La lechuza inclinó la cabeza y habló despacio. "Es un conflicto grande entre grupos. A veces ocurre entre animales. A veces entre países. Es cuando no se ponen de acuerdo y se vuelven muy enojados."

Lila repetía la palabra en voz baja. "Guerra." La palabra le sonó pesada. Quiso entenderla. Quiso entender también cómo evitarla. Así empezó su pequeño estudio de palabras difíciles.

Capítulo 2

Lila caminó por el bosque y escuchó otro término: "conflicto". Vio a dos ardillas disputando por una bellota. Una decía: "¡Es mía!" La otra decía: "¡No, la encontré yo!" Lila se acercó con cuidado y preguntó: "¿Qué pasa?"

La ardilla que tenía la bellota miró a Lila. "No estoy de acuerdo con ella." Lila recordó lo que dijo la lechuza. "¿Es un conflicto?" preguntó. Ambas asintieron, tristes. Lila dijo en voz baja: "Un conflicto es cuando hay una pelea o desacuerdo. Así empiezan las cosas que después pueden crecer si nadie habla."

Lila escuchó a cada una. Preguntó cómo se sentían. Una tenía hambre; la otra se preocupaba por compartir. Lila propuso una idea simple: "¿Y si partimos la bellota en dos trozos?" Las dos se miraron. No sabían que se podía hacer eso. Probaron. Al final, cada una tuvo su trozo. Sonrieron tímidamente.

"Lila," dijo la ardilla mayor, "nos ayudaste a resolverlo con diálogo." Lila aprendió otra palabra: "diálogo". "Diálogo es hablar para entendernos," dijo la lechuza desde su rama baja. Lila anotó la palabra en su memoria como si fuera una nuez guardada.

Capítulo 3

Lila siguió su paseo y encontró a un grupo de conejos que discutían por un campo de zanahorias. Uno dijo: "Nosotras sembramos aquí." El otro dijo: "Yo pasé primero." La discusión subía y bajaba como las hojas al viento. Lila pensó en la palabra "guerra" y sintió que debía aprender más sobre cómo calmar las grandes peleas.

Se sentó a escuchar. Entre los conejos había miedo. Miedo de perder lo que tenían. Lila recordó la lechuza y su voz calma. "Cuando hay miedo," comentó, "las palabras pueden ser suaves." Lila pidió hablar con todos. Propuso que cada conejo explicara sus razones sin gritar. Hicieron un círculo. Uno a uno dijo: "Me siento triste porque..." "Tengo miedo porque..." Las frases eran cortas y claras.

Entonces la liebre más joven dijo una palabra nueva: "solidaridad". "Significa ayudarnos," explicó. "Si una familia tiene más, puede compartir. Si todos trabajan, el campo crece para todos." Los conejos pensaron en cómo plantar zanahorias juntos. Lila observó cómo el diálogo transformaba la discusión. Lo que parecía un conflicto grande empezó a ser un plan para colaborar.

Capítulo 4

Lila pensó en los mapas de la lechuza. "Si un campo es como un país," dijo, "a veces dos campos se pelean. Pueden mandar palabras fuertes, o pueden mandarse ayuda." Contó cómo la solidaridad y el respeto habían ayudado en el bosque. Las bellotas compartidas, el campo sembrado por muchos. Todo se hizo mejor cuando se habló y se ayudó.

Un día, llegó un zorro con noticias. En el valle cercano había animales que no se entendían. Lila sintió que la palabra "guerra" podía asustar. Pero la lechuza dijo: "No siempre hay bombas en las historias. A veces la guerra es odio, tristeza y malentendidos. Podemos responder con diálogo, con ayuda y con respeto."

Lila decidió aprender más palabras y acciones. Aprendió "respeto": escuchar sin interrumpir. Aprendió "empatía": intentar sentir lo que siente el otro. Aprendió "mediador": alguien que escucha y ayuda a encontrar soluciones. Practicó con amigos en juegos tranquilos.

Capítulo 5

Un día, en una escuela de ardillas sin humanos, hubo un gran desacuerdo sobre quién cuidaría las semillas. Algunos querían cuidarlas solos. Otros querían formar equipos. La discusión subió de tono. Lila vio que podía ayudar. Tomó aire y dijo: "Hablemos uno por uno."

Todos guardaron silencio. Lila propuso probar durante una semana el sistema de equipos. Si no funcionaba, cambiarían. Explicó también que si alguien se sentía triste, debía decirlo. "Así podremos arreglarlo," dijo. Todos aceptaron probar.

Al final de la semana, los equipos funcionaron mejor. Las semillas crecieron. Las ardillas se apoyaron unas a otras. Aquella mañana, la lechuza dijo: "Has aprendido bien, Lila." Lila sonrió, cansada y contenta.

Se puso de pie en una roca y levantó la pata. La luz del sol brilló sobre su cola. Con voz clara dijo: "¡He entendido!" Sus amigos aplaudieron con pequeñas palmadas y saltos. No era una palabra mágica que arreglara todo de inmediato, pero significaba que Lila comprendía cómo las palabras, el respeto y la solidaridad ayudan a calmar los conflictos.

La historia del bosque siguió tranquila. No todas las discusiones desaparecieron, pero ahora había más diálogo. Más manos y patas dispuestas a ayudar. Lila guardó las palabras difíciles como semillas: cuidadas, compartidas y listas para crecer.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Guerra
Un gran enfrentamiento entre grupos que causa daño y tristeza.
Conflicto
Cuando dos o más no están de acuerdo y discuten por algo.
Diálogo
Hablar con otra persona para entenderse y buscar una solución.
Solidaridad
Ayudar a otros para que todos estén mejor juntos.
Respeto
Tratar a los demás con cuidado y sin hacerles daño.
Empatía
Intentar sentir y comprender lo que otra persona siente.
Mediador
Alguien que escucha a todos y ayuda a resolver problemas.
Colaborar
Trabajar con otros para lograr algo en común.
Lechuza sabia
Una lechuza que tiene experiencia y da consejos con calma.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Temas relacionados con este cuento :

bosque solidaridad compartir escuela respeto ardilla

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos sobre la guerra para 7/8 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.