CapĂtulo 1: El campo de lavanda
Lucas y SofĂa caminan juntos, despacito, por un campo grande, grande, lleno de lavandas moradas. El aire huele dulce, como un abrazo suave. El sol está bajito y todo se ve dorado. Lucas lleva su mantita favorita. SofĂa sonrĂe y dice:
—Me gusta el olor de las flores, Lucas.
Lucas asiente y se siente feliz.
La mantita calienta su barriga y sus manos. SofĂa toca la lavanda.
—Es suave, como la manta —dice ella.
Lucas respira hondo.
—SofĂa, Âżsientes el calor en tu cuerpo?
SofĂa cierra los ojos y respira igual que Lucas.
—SĂ, mi cuerpo está calentito, como en casa.
CapĂtulo 2: La tortuga tranquila
De repente, ven una tortuga. Es pequeña y camina muy, muy despacio.
—Hola, tortuga —dice SofĂa con voz bajita.
La tortuga los mira y sigue caminando lento, sin prisa.
Lucas la observa y sonrĂe.
—La tortuga no tiene prisa, no se preocupa, dice Lucas.
SofĂa repite:
—No tiene prisa, no se preocupa.
Lucas y SofĂa se sientan en la hierba, cerca de la tortuga.
Lucas siente el calor de su mantita y respira suave, igual que la tortuga.
—Vamos a respirar como la tortuga —dice Lucas.
SofĂa respira despacio, entra aire, sale aire.
La tortuga sigue caminando, tranquila.
—Me siento bien —susurra SofĂa—. Todo está bien.
Lucas también se siente bien.
—No hay que preocuparse por nada, como la tortuga.
CapĂtulo 3: La luz interior
Lucas cierra los ojos. Dentro de él, siente una luz suave, como una estrella pequeñita.
—Tengo una luz dentro —dice Lucas, bajito.
SofĂa cierra los ojos y siente su luz tambiĂ©n.
—Yo también la siento —dice ella.
La luz es tibia y calmada, igual que la manta, igual que el campo de lavanda.
Lucas piensa en sus pequeños problemas, pero la luz los hace más pequeños, más suaves.
SofĂa susurra:
—Mis pensamientos se apagan, como velitas.
Lucas sonrĂe.
—SĂ, se apagan, y solo queda la luz, y el calor, y la lavanda.
La tortuga los mira y sigue su camino, muy tranquila.
Lucas y SofĂa se acurrucan juntos, bajo la manta, en el campo de lavanda.
Respiran despacio, sienten la luz, sienten el calor, y confĂan: todo está bien, todo está tranquilo.
Las estrellas aparecen en el cielo y todo queda suave, suave, como una canciĂłn para dormir.