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Cuento de detective 5/6 años Lectura 8 min.

El misterio de la foto desaparecida

Tomás investiga la misteriosa desaparición de una foto antigua en la biblioteca, reuniendo pistas y escuchando a los vecinos y niños para descubrir qué pasó.

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Un hombre, el detective Tomás, sonríe con picardía y sostiene una lupa sobre una mesa donde está una foto antigua; a su izquierda la señora Rosa, la bibliotecaria de cabello cano en moño y gafas redondas, señala la foto sorprendida; junto a la mesa, el niño de 8 años Leo, tímido con chaqueta azul y una estrella en la mochila, observa con las manos apretadas; a la derecha Martina, de 7 años y trenza, con vestido rojo de lunares, señala una pequeña huella en el marco de vidrio; el niño Hugo, de 6 años, en jersey verde, está sentado con un libro de trenes abierto; la escena transcurre en una biblioteca luminosa de ladrillos y estanterías LEGO coloridas, con grandes ventanas y una mesa de madera clara; el detective ha encontrado la foto desprendida del mural y todos lo rodean con expresión curiosa y aliviada, luz suave y ambiente cálido. reportar un problema con esta imagen

Capítulo 1: El Misterio de la Biblioteca

Era una mañana soleada y tranquila en el pueblo de Los Álamos. La brisa movía suavemente las hojas de los árboles y, en el centro del pueblo, la gran biblioteca abría sus puertas. Entre los primeros en llegar estaba Tomás, un hombre de sonrisa amable y memoria increíble. Todos le llamaban “Detective Tomás” porque siempre ayudaba a resolver misterios, por pequeños que fueran.

Tomás saludó con una mano a la señora Rosa, la bibliotecaria, y se dirigió a su rincón favorito, al lado de la ventana.

De pronto, la señora Rosa se acercó, preocupada.

—¡Tomás! —susurró—. Algo muy raro ha pasado. Esta mañana, la foto antigua de la inauguración de la biblioteca ha desaparecido del mural. ¡No entiendo cómo!

Tomás frunció el ceño y miró alrededor. Él recordaba perfectamente dónde estaba la foto, porque la había visto el día anterior: justo al lado de la puerta principal.

—¿Estás segura de que no la moviste, Rosa? —preguntó Tomás con voz suave.

—Segurísima —respondió ella—. Además, nadie más tiene la llave del mural.

Tomás sabía que aquello era un misterio perfecto para él. Sacó de su bolsillo una pequeña libreta y un lápiz. Así empezó la investigación.

Capítulo 2: Las Primeras Pistas

Tomás decidió hablar primero con los niños que venían temprano a la biblioteca. Se acercó a Martina y Leo, quienes hojeaban un libro de aventuras.

—Hola chicos —dijo Tomás—. ¿Han visto algo extraño esta mañana?

Martina pensó un momento.

—Vi a una persona cerca del mural, pero no pude ver bien quién era. Llevaba una chaqueta azul.

—¿Recuerdas algo más, Leo? —insistió Tomás.

—Sí… Creo que llevaba gafas —dijo Leo, mirando al detective con ojos grandes—. Eran gafas redondas.

Tomás anotó todo en su libreta: “chaqueta azul, gafas redondas”. Luego, fue hasta el mural. Observó el cristal. Había una pequeña huella dactilar. Se inclinó y la miró con atención. Era una huella pequeña, tal vez de un niño.

Tomás pensó: “¿Puede ser un niño el que tomó la foto? ¿O alguien con manos pequeñas?”

Justo en ese momento, vio a don Ernesto, el conserje, limpiando cerca del mural.

—Don Ernesto, ¿vio a alguien cerca del mural esta mañana? —preguntó Tomás.

—Vi a la señorita Elena, la profesora de música. Estaba buscando un libro para su clase. Ella lleva gafas —respondió el conserje.

Tomás anotó: “Elena, gafas. Buscar datos”.

Ahora tenía dos personas con gafas en su lista: un niño y Elena. Pero sólo uno llevaba chaqueta azul. Tomás decidió comparar los datos.

Capítulo 3: La Sorpresa de la Foto

Mientras pensaba, escuchó unos pasos suaves. Era la señorita Elena.

—Hola Tomás, ¿buscas algo? —preguntó sonriendo.

—Buenos días, Elena. ¿Estuviste cerca del mural esta mañana?

—Sí, pero sólo pasé para ir a la sección de música. No me detuve —dijo Elena, ajustando sus gafas redondas—. Por cierto, encontré esto en el suelo —añadió, mostrándole una pequeña pegatina azul.

Tomás tomó la pegatina y la observó. Tenía forma de estrella, igual a la que llevaba Leo en su mochila.

Se acercó a Leo.

—Leo, ¿te falta alguna pegatina?

Leo revisó su mochila.

—¡Sí! Tenía una estrella azul aquí —dijo señalando un bolsillo vacío—. Pero yo no toqué la foto, lo prometo.

Tomás miró a Martina. Ella se puso nerviosa.

—Yo tampoco fui… pero vi a Hugo cerca del mural antes de que llegara la señora Rosa.

Tomás sonrió con amabilidad.

—Gracias por decírmelo, Martina. Recuerda que aquí todos escuchamos a los demás, y eso nos ayuda a resolver misterios.

Tomás decidió buscar a Hugo. Lo encontró en la sala de lectura, hojeando un libro de trenes.

—Hola Hugo —saludó Tomás—. ¿Estuviste esta mañana cerca del mural?

—Sí… —respondió Hugo bajito—. Fui a ver la foto antigua. Me gusta mucho. Pero no la tomé, sólo la miré. Vi una sombra detrás de mí. Creo que era alguien con chaqueta azul.

Tomás pensó: “Necesito más información”. Se acercó a la señora Rosa y le pidió la lista de personas que habían entrado temprano.

Rosa le mostró una hoja. Tomás comparó los nombres con lo que sabía: Martina, Leo, Hugo y Elena. Todos habían estado cerca, pero sólo Leo llevaba chaqueta azul y gafas, aunque era de los más tímidos.

Tomás decidió observar con más atención. Caminó hacia la ventana y, al mirar afuera, vio a una persona con chaqueta azul y gafas redondas. Pero era un adulto: era el señor Vidal, el repartidor de periódicos.

Tomás salió corriendo y lo alcanzó.

—¡Señor Vidal! ¿Puedo hacerle una pregunta?

—Claro, Tomás —respondió el señor Vidal con voz amable.

—¿Estuvo usted dentro de la biblioteca esta mañana?

—Sí, vine a dejar el periódico. Vi que la foto ya no estaba en el mural. Pensé que la habían quitado para limpiarla.

Tomás anotó: “Vidal: vio el mural sin la foto”.

Ahora Tomás tenía que comparar los datos: Elena, chaqueta azul, gafas; Leo, chaqueta azul, gafas; señor Vidal, chaqueta azul, gafas; y la pegatina azul.

Tomás se sentó en un banco y pensó. Si la foto desapareció antes de que llegara Vidal, entonces alguien la tomó antes. Pero si Elena sólo pasó por ahí, y Leo sólo perdió una pegatina, ¿quién podría ser?

Capítulo 4: La Revelación

Tomás pidió a todos que se reunieran en la sala principal. Sacó su libreta y describió lo que había averiguado:

—He escuchado a todos con atención. Sé que hay confusión, pero creo que juntos podemos resolverlo. Vi a una persona con chaqueta azul y gafas. Encontré una pegatina azul y una huella pequeña. Además, alguien vio una sombra.

Martina levantó la mano.

—¡Yo vi a la señora Rosa cerca del mural cuando llegué!

Rosa se sonrojó.

—Es verdad, me acerqué a limpiar el cristal. Tenía puesta mi chaqueta azul y me puse las gafas para ver mejor. Pero yo no tomé la foto, sólo limpié.

En ese momento, Tomás recordó algo: en la sala de actividades había una exposición de fotos antiguas para el aniversario de la biblioteca. Corrió hasta allí y, en una de las mesas, encontró la foto desaparecida, junto a otras imágenes.

La señora Rosa se llevó las manos a la cabeza.

—¡Es cierto! Ayer la quité para ponerla en la exposición y lo olvidé por completo. ¡Qué despiste!

Todos rieron aliviados, y Tomás sonrió satisfecho.

—Hemos resuelto el misterio gracias a que todos han contado lo que vieron y escucharon. Cuando escuchamos a los demás y analizamos bien los datos, resolvemos los problemas juntos.

La señora Rosa escribió una nota y la pegó en la puerta de la biblioteca:

“¡Gracias a todos por ayudar con sus ideas y su atención!”.

Tomás sonrió, guardó su libreta y se despidió de los niños.

—Recuerden siempre escuchar a los demás y no dejar de preguntar. Así se resuelven los misterios… y la vida es mucho más divertida.

Y así, en la soleada mañana de Los Álamos, la biblioteca volvió a la calma, pero con una historia más para contar.

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Brisa
Viento suave que mueve las hojas y hace cosquillas en la cara.
Mural
Un gran dibujo o colección de fotos pegado en una pared para mirar.
Inauguración
El acto de abrir o empezar un lugar por primera vez con gente.
Libreta
Pequeño cuaderno donde se escriben notas o dibujos con lápiz.
Huella dactilar
Marca que deja el dedo cuando toca algo, como una señal personal.
Conserje
Persona que cuida y limpia la escuela o la biblioteca cada día.
Pegatina
Etiqueta pequeña y con pegamento que se pega en mochilas o papel.
Exposición
Lugar donde se ponen objetos o fotos para que todos los vean.
Investigación
Acción de buscar pistas y respuestas para resolver un misterio.
Despiste
Olvidar algo por accidente porque no se prestó atención.

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